D’EP Institut, junto con la Fundación Bertelsmann colaboran en la elaboración de un estudio sobre la adaptación de la orientación académica y profesional en los centros educativos
El estudio pone de manifiesto la necesaria colaboración de la familia en la labor orientadora así como el esfuerzo de muchas centros, en un contexto de confinamiento, para adoptar herramientas para el acompañamiento de familias y alumnado.
Durante la crisis sanitaria los centros han identificado el seguimiento personalizado y el acompañamiento del alumnado y de las familias como los principales retos a abordar, la incertidumbre laboral y económica hace que se planteen nuevas preguntas relacionadas con el mercado de trabajo y que el acceso a información actualizada sobre el entorno profesional sea más relevante.
La digitalización de la orientación también ha sido uno de los retos más significativos identificados en el estudio: se ha migrado de una orientación principalmente presencial a una de cien por cien digital en cuestión de semanas. Este hecho ha provocado que el 66,4% de los orientadores/as haya tenido que formarse en herramientas específicas, recursos de orientación y/o habilidades de gestión emocional. Al mismo tiempo, el 43,8% de los orientadores señala que durante la pandémica su dedicación a la orientación profesional ha aumentado.