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Más del 88% de la población catalana considera que su vivienda
está en buen estado
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El 16,5% de los barceloneses cree que su casa
no está en las mejores condiciones, según el
4º Estudio de la Vivienda 2007, realizado por
DEP Instituto para la Secretaría de
Vivienda del Departamento de Medio Ambiente
y Vivienda de la Generalitat de Catalunya |
El 88,5% de los catalanes y catalanas afirma que su vivienda está
en buen estado. La percepción con respecto a las condiciones
del alojamiento ha variado muy poco, concretamente ha aumentado
1,1 puntos, desde el año 2002. Territorialmente,
la mejor percepción se da entre la población residente en
el resto del Ámbito Metropolitano (90,8%), mientras que el
16,5% de los barceloneses
afirma que su vivienda no está en condiciones óptimas. Estos
datos han
sido extraídos del 4º Estudio de la Vivienda 2007, realizado
por DEP Instituto por encargo de la Secretaría de Vivienda del Departamento
de Medio Ambiente
y Vivienda de la Generalitat de Catalunya.
Del
estudio también se desprende que 9 de cada 10 catalanes se sienten bastante
o totalmente satisfechos con su alojamiento. De la comparación con el estudio
de hace 5 años se aprecia que el número de ciudadanos que están muy satisfechos
con su vivienda ha aumentado 18 puntos porcentuales y en el 2007 representan
casi la mitad de la población. Por otro lado, el 13,5% está medianamente,
poco o nada satisfecho con su alojamiento.
Con
respecto a las deficiencias de los alojamientos, el 9% de
la población afirma tener alguna carencia en su vivienda que
le representa un grave
problema a
la hora de vivir. Este porcentaje se mantiene bastante estable en relación
con los periodos anteriores. El mayor índice de defectos e inconvenientes
se encuentra en viviendas construidas anteriormente a 1970.
La deficiencia más mencionada es la falta de ascensor en el edificio o problemas
con el mismo, que afecta a unos 69.000 hogares catalanes, 6.000 menos
que el año 2005. A bastante distancia, aparecerían los problemas de humedad,
sufridos por unos 35.000 hogares, mientras que tres años antes eran 32.000.
Otro de los inconvenientes manifestados es el ruido, el cual afecta a más de
29.000 hogares, unos 10.000 más que el año 2005. A continuación,
unas 13.000 viviendas se quejan de la mala ubicación de
su casa.
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