La gran mayoría de los catalanes y catalanas (89,7%) disfruta de unas buenas condiciones de alojamiento. En Barcelona ciudad es donde se da el porcentaje más elevado de población peor alojada con el 13,6%, mientras que los catalanes en mejores condiciones son los que viven fuera de Barcelona y su área metropolitana, donde el 93,5% está bien alojado. Estos datos se extraen del 3r Estudi de l’Habitatge a Catalunya 2005 (3r Estudio de la Vivienda en Catalunya 2005) confeccionado por DEP Instituto para la Secretaría de Vivienda del Departamento de Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat de Catalunya.
Según el estudio, en el 2005 se ha comprobado un aumento respecto del 2002 de los pisos como tipo de vivienda de los catalanes, en detrimento, sobre todo, de las casas adosadas. A pesar de este bajón, la frecuencia de población alojada en casas fuera de Barcelona y su región metropolitana se incrementa hasta el 43,8%, donde una de cada cuatro personas vive en una casa aislada.
Aunque más de la mitad de la población (54,1%) se aloja en edificios construidos después de 1970, el 12% reside en viviendas anteriores a 1950, las cuales son las que más peso tienen entre la población mal alojada.
Con respecto a las características de los domicilios, del estudio se desprende que uno de cada dos catalanes vive en viviendas de hasta 90 m², porcentaje que aumenta hasta el 61,9% en Barcelona ciudad.
Con respecto al estado del edificio, el 88,6% de los catalanes afirma que su vivienda está en buen estado y la gran mayoría está satisfecha con su alojamiento (84%). Sin embargo, el 10,1% encuentra alguna deficiencia y un 1,2% declara que su residencia está en mal estado o ruinosa.
El 53,9% de la población confiesa tener algún tipo de problema en su vivienda. Los problemas más mencionados son los ruidos, la falta de espacio, la presencia de grietas en las paredes y la humedad. Las deficiencias muy graves afectan al 8%, a unos 215.200 hogares. La falta de ascensor en el edificio es el inconveniente más destacado, concretamente el 23,5% de la población se aloja en edificios de más 3 plantas que no tienen ascensor y casi el 37% de personas mayores de 65 años vive en pisos sin elevador, aunque las cifras muestran un descenso de esta tendencia.
El Estudio de la Vivienda en Catalunya 2005 ha sido el último publicado hasta ahora por la Secretaría de Vivienda, bien pronto se espera que den a conocer la última evaluación de la vivienda en Catalunya realizada también por DEP Instituto en el 2007.
El año 2000 DEP confeccionó el primer Estudio de la Vivienda en Catalunya, como prueba piloto del instrumento de medida en una muestra representativa de 600 hogares catalanes. Desde entonces, DEP y la Secretaría de Vivienda han colaborado, de forma bienal, en la realización de este estudio, formado, desde el 2002, por una muestra representativa de 2.000 hogares, que además, de toda la información descriptiva que proporciona, permite un análisis de la evolución de los aspectos relacionados con el alojamiento, así como una evaluación de los efectos de las políticas públicas en relación con la vivienda.



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