Para la vendimia, el Alt Penedès es donde se concentran el mayor número de temporeros de toda Catalunya. Destacan los extranjeros como grupo predominante. Concretamente en el 2007 representaban el 64,4% del total. A pesar de que durante el tiempo que dura la contratación se tiene que garantizar un alojamiento a los trabajadores no establecidos en la zona, la realidad es otra. Así lo confirma el estudio realizado por DEP Instituto para la Comisión de la Vendimia del Alt Penedès.
Una de las especificidades de la zona, es que no existe ningún alojamiento de tipo colectivo para estos trabajadores, sino que los que hay son aportados por los propios viticultores, y eso hace que el control del fenómeno temporero se convierta en más difícil, aunque hay que decir que aporta otras connotaciones positivas.
Los municipios donde hay mayor número de viviendas son los que tienen más hectáreas de viña, Subirats, Sant Martí Sarroca, Fuente-Rubí y Castellví de la Marca. Por otra parte, en Olesa de Bonesvalls y Sant Pere de Riudebitlles, poblaciones con poca extensión de viña, no hay constancia de ningún alojamiento.
La falta de alojamiento para los temporeros migrados, además de la sobreocupación, provoca que muchos de ellos no se establezcan durante la campaña en el mismo municipio donde trabajan, sino que se trasladen a algún otro de mayor tamaño con más posibilidades de residencia y que otros tengan dificultades para encontrar un alojamiento en condiciones.



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