Como experto en sociología urbana, ¿cree que el acceso a la vivienda todavía es uno de los problemas más importantes con los que se enfrenta la población en este 2010? ¿Qué le hace pensarlo?
El mantenimiento e incluso el crecimiento de situaciones de hacinamiento en las viviendas de los más desvaforecidos, especialmente de los inmigrantes, el mantenimiento de una edad de emancipación tardía comparativamente con otros países y el fuerte endeudamiento de los hogares son una muestra de que las necesidades residenciales no están cubiertas para toda la población.
¿Cómo cree que evolucionará el sector de la vivienda en nuestro país y en Europa?
La situación está muy mal, debido al fuerte endeudamiento de las empresas promotoras, especialmente en lo que respecta a las deudas de suelo que alcanzan un volumen que es a todas luces impagable. Esto supone que el sector se va a contraer todo lo que pueda y que se va a reducir drásticamente la construcción de nuevas viviendas hasta que la demanda retenida presione sobre el mercado, cosa que hará con menos fuerza que antes por la sencilla razón de ser menos numerosa.
Existen perfiles sociales más vulnerables en el acceso a la vivienda (jóvenes, familias monoparentales, recién llegados, etc.). ¿Piensa que se están tomando las medidas necesarias para ayudar a estos colectivos? En caso contrario, ¿hacia dónde deberían dirigirse estas políticas?
La cuestión está en que no siempre es conveniente una política muy concentrada en un grupo, ya sea por razones de edad, de sexo o de origen, ya que con ello se activarían los procesos de segregación y de exclusión. No hay que hacer una política de vivienda para inmigrantes y habrá que pensar lo mismo en relación con la edad.
Hoy en día en Europa, uno de los objetivos principales de la intervención pública es precisamente la mezcla social y por supuesto la mezcla de edades en el entorno residencial.
En todos sus estudios relaciona el problema de la vivienda con las grandes ciudades y sus áreas metropolitanas, ¿hasta qué punto una mejor planificación previa del desarrollo urbanístico en estas áreas podría subsanar estas situaciones?
Los planes, ya sean de urbanismo o territoriales, tienen un efecto importante sobre el desarrollo de las ciudades y sobre los modelos que se pretenden. El plan se puede convertir en un elemento de relevancia
¿Qué importancia le da a los estudios relacionados con la vivienda (ya sean relacionados con la planificación y la prospectiva o trabajos de análisis y evaluación posterior) en el marco de actuaciones políticas sobre el sector?
La investigación sobre la vivienda es muy escasa, y naturalmente el resultado es un sector que se guía más por la intuición que por las conclusiones científicas, con el resultado que hemos visto estos últimos años.
Frente a esa situación creo que habrá que crear institutos de vivienda y urbanismo que desarrollen investigaciones sobre el sector y que sean capaces de transmitirlas.
Hay que pensar que si hubiera habido un sector potente de investigación sobre la vivienda capaz de analizar los componentes del fuerte desarrollo inmobiliario y con recursos para poder difundir su pensamiento, se podrían haber evitado una serie de problemas sobre el sector que hoy lastran la capacidad de crecimiento económico del país. Hay que tener en cuenta que esto hubiera sido mucho más barato que el enorme desarrollo de medios necesario para hacer disminuir el desempleo entre los trabajadores de la construcción.


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