En el informe realizado por Enric Renau, Presidente de DEP, sobre el mercado de trabajo en una Europa en transformación se recogen datos que dan mucho que pensar y ante los que es precisa una actuación inmediata. En España el 49,4% de la población de entre 25 y 64 años tiene como mínimo la formación obligatoria, mientras que en la UE el porcentaje es del 69,7%. Por lo que respecta al abandono escolar prematuro de la población joven entre 18 y 24 años es del 29,9% y en la UE del 15,1%. Aunque evidentemente unos datos son peores, o no tan buenos relativamente como los otros, lo cierto es que tanto los españoles, a nivel particular, como los europeos, a nivel general, son muy mejorables.
La disfunción entre la baja cualificación de la población y el incremento de la demanda de mano de obra cualificada, antes mencionada, evidencia la necesidad de ampliar los Programas de Aprendizaje Permanente a los trabajadores poco cualificados, ya que son más vulnerables en el mercado laboral y los primeros perjudicados por la crisis. La probabilidad de los adultos poco cualificados de beneficiarse del aprendizaje permanente es siete veces inferior a la de los que tienen un elevado nivel de estudios. Y es que se hace muy poco por mejorar y adaptar las capacidades de los trabajadores de más edad.
Es preciso facilitarles el acceso a una formación de calidad y adaptada al mercado laboral y proporcionarles los mecanismos necesarios para que puedan formarse en otros países y acabar, de ese modo, con la inmovilidad que les caracteriza. Es necesario cambiar la tendencia actual en la que la mano de obra poco cualificada no se plantea la opción de la movilidad para la formación o laboral porque no conocen o no saben de su existencia. Mientras que los trabajadores cualificados consideran dicha opción casi como una obligación, e incluso una necesidad, para desarrollar de manera más completa sus competencias, --véase el estudio realizado por DEP, La situació laboral, oportunitats i perspectives dels professionals de les TIC a Catalunya en el que los profesionales de Telecomunicaciones, especialmente licenciados e ingenieros, son los que más destacan este requisito.


2. En el mundo laboral