La Comisión Europea en sus diferentes informes sobre la movilidad distingue entre dos tipos: la movilidad física y la virtual. Esta última es la que ahora nos atañe, pues es la referente al uso de Internet y de otras modalidades electrónicas de información y comunicación y es, a menudo, el paso que antecede a la movilidad física.
La movilidad virtual permite a los estudiantes o trabajadores prepararse un viaje o una estancia en el extranjero y también facilita la búsqueda de información y la tramitación necesarias para un desplazamiento futuro a otro país. Asimismo, puede resultar una herramienta práctica para formarse y aprender para aquellos que no pueden desplazarse a un país extranjero por temas económicos o de edad.
En este contexto, las TIC pueden fomentar los «hermanamientos en línea» entre centros educativos, asociaciones o profesionales e incentivar, de este modo, la movilidad física.
Según el estudio sobre la Evolución de los usos de Internet en España 2009 del Ministerio del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI), por lo que respecta a las compras a través de la Red, priman las de viajes y vacaciones (28,9%), seguido por las entradas para espectáculos (20,6%), junto con otras compras (19,2%). La compra de libros, revistas o música es compartida por el 15,9% de los Internautas.



2. En el mundo laboral