Según la Unión Europea (UE), la necesidad de incidir en la sociedad del conocimiento para conseguir una reconversión del sistema económico y un aumento de la productividad es cada vez más evidente. La globalización, el envejecimiento de la población y la evolución de las estructuras sociales son grandes transformaciones sociales que marcarán el futuro del trabajo y de la economía.
En términos laborales, las empresas requieren, cada vez más, de profesionales con competencias específicas concretas y con nuevas habilidades y competencias transversales. El desempleo está afectando, sobre todo a la población menos formada.
En el informe "New skills for new ocupations 2008", y teniendo en cuenta la coyuntura actual de destrucción continua de puestos de trabajo, la UE destaca que para el 2020 el mercado laboral europeo requerirá 100 millones de puestos de trabajo, el 20% de los cuales serán nuevas ocupaciones, una buena parte de ellas relacionadas con la información, la investigación y el conocimiento. El 80% restante se generará de la sustitución de mano de obra que pasará a ser población inactiva por jubilación, pero con requerimientos de más formación.
Uno de los ámbitos donde hay escasez de efectivos es aquél que exige competencias técnicas y científicas. Cada vez hay menos vocaciones científicas y tecnológicas en los institutos, según datos del Ministerio de Educación, Política Social y Deporte el curso académico 2006-2007 en España las matriculaciones en bachillerato en la modalidad de Ciencias de la Naturaleza y la Salud representaron un 37,9% y las de Tecnología un 7,9% de un total de 600.000 matriculaciones aproximadamente.
Con respecto a las ingenierías, una iniciativa a destacar es el programa ENGINYCAT llevado a cabo en Catalunya con el objetivo de potenciar estas titulaciones entre los jóvenes y reducir el déficit de 12.500 ingenieras e ingenieros para llegar a la media de la UE.
Para difundir el conocimiento científico y fomentar el interés en su aprendizaje entre los chicos y chicas de 14 a 18 años, Caixa Catalunya y el Departamento de Educación de la Generalitat de Catalunya con la participación de DEP Instituto han creado el Programa Jóvenes y Ciencia.
Otra manera de impulsar los conocimientos más técnicos es a través de la formación profesional, especialmente de los ciclos formativos de grado medio. Por eso las diferentes administraciones han puesto en marcha proyectos para potenciar estas formaciones profesionales técnicas. Son muchos los ejemplos a mencionar, el Plan de Formación Profesional (FP) 2009-2011, lanzado por el Gobierno de La Rioja; o el Plan FP.CAT, emprendido por los Departamentos de Educación y Trabajo de la Generalitat de Catalunya, entre otros. Todos ellos caracterizados por adaptar las necesidades del mundo laboral y empresarial al sistema educativo.
Parece que la situación está cambiando. Según el Ministerio de Educación, Política Social y Deporte el número de matriculaciones en la formación profesional este curso 2008-2009 se ha incrementado con respecto al anterior en un 1,9%.




3. Educación y Formación